15.8.09

Las dificultades actuales de la ciencia ficción (e incluso su muy anunciada muerte), le permiten al género nuevas libertades. La trayectoria de choque con la realidad, que ya se anunciaba con los “quince minutos en el futuro” del cyberpunk, su adopción en el mainstream y un estilo de vida altamente tecnologizado la convierten en un nuevo realismo. Una de sus posibilidades de mutación más sugerentes es su lectura como teoría especulativa. La cf siempre ha coqueteado con el ensayo. Steven Shaviro escribe su Doom Patrols (1996) como una “ficción teorética”. Mark Dery propone una mirada “parallax” para leer “a Freud y Marx como novelas góticas, Baudrillard como ciencia ficción, Ballard como teoría postmoderna y a Phillip K. Dick como teología” (2009). Csicsery-Ronay va incluso más lejos, y en una lectura de Baudrillard y Haraway, propone definir la ciencia ficción como un “modo de conciencia” (1992).