15.8.09

Paul Virilio describe el “tercer intervalo” como una nueva dimensión que hemos inventado los seres humanos, realizada en su virtualidad. Mientras Baudrillard aseguraba que “la guerra del Golfo no tuvo lugar” en cuanto sucedió primordialmente en las pantallas, Virilio asegura que el lugar en el que sucedió dicha guerra (y todas las posteriores) es un nuevo lugar. En nuestras categorías tradicionales, sabemos medir el espacio (aquí, allá, centímetros, kilómetros) y el tiempo (ahora, ayer, mañana, la hora, el mes, el año). Virilio propone el valor de exposición (“expuesto, subexpuesto, sobre-expuesto” (1997) para medir el nivel de realidad de las nuevas tecnologías. Existe lo que aparece en los medios electrónicos, lo que se expone. En esta nueva dimensión, no eres nadie sin e-mail, Facebook o un número de teléfono celular, de la misma manera que los eventos históricos no “existen” de la misma manera si no son cubiertos por los medios. El extraño hábito de “googlearse” a sí mismo es una comprobación de la existencia del sujeto en el tercer intervalo. “¿Si no hubiera habido nadie para atestiguar la agonía de Cristo, ¿estaríamos salvados?… si hubiera habido poca audiencia en la crucifixión, ¿habrían cambiado el horario?”, se pregunta Tender Branson, en Superviviente, de Palahniuk (2000). La exposición se vuelve el punto de partida para la formulación de los derechos virtuales.


Al mismo tiempo, y como reacción a la creciente virtualización de la experiencia, se genera un “underground realista”, grupo radical terrorista que aparece en la película eXistenZ (Cronenberg, 1999) dispuesto a todo para refrendar y luchar por la experiencia ‘real”, en todo el mundo occidental, desde los situacionistas hasta Fight Club (Fincher, 1999), pasando por todos aquellos que mandaban cartas con ántrax a los medios masivos de comunicación después del 9/11. Lo paradójico de la película de Cronenberg es que uno nunca sabe si el “underground realista” es real, o parte del juego inmersivo en el que los personajes viven, y del cual no pueden salir.