15.8.09

David Cronenberg ha construido su obra a partir de los miedos y la angustia de los seres humanos a la transformación o infección de su cuerpo, utilizando elementos tanto sicológicos (como el embarazo psicosomático para manejar la ira en The Brood (1979)) como tecnológicos (la adicción a las cintas snuff de Videodrome (1983)). Normalmente, ambos factores aparecen unidos, atravesados por las posibilidades que la transformación radical del cuerpo permite, en términos de deseo y placer. Trabajando entre géneros (aunque el horror es su eje principal), Cronenberg plantea sus personajes como héroes (normalmente con final trágico), como si la enfermedad y los desastres fueran “eventos fertilizantes y no destructivos” (Wikipedia, 2008). En el mundo de Cronenberg, por ejemplo, el embarazo y la medicina adquieren el carácter de infección, que a su vez, genera subjetividades diferentes, que por ser únicas, se vuelven patológicas.