En el cuento La Arquitectura de los moteles (1990a), J.G. Ballard cuenta cómo el personaje principal, que se dedica al análisis mediático y por lo tanto no sale de su casa, está seguro que hay un intruso en su casa, sin darse cuenta que ya no reconoce ni el olor ni los ruidos de su carne. Para un espectador profesional, el cuerpo es el intruso.
15.8.09
En el cuento La Arquitectura de los moteles (1990a), J.G. Ballard cuenta cómo el personaje principal, que se dedica al análisis mediático y por lo tanto no sale de su casa, está seguro que hay un intruso en su casa, sin darse cuenta que ya no reconoce ni el olor ni los ruidos de su carne. Para un espectador profesional, el cuerpo es el intruso.