
Para Codrescu, “un posthumano es un humano que ha puesto a la naturaleza (incluyendo la propia) entre paréntesis (o que se ha convencido de que todo lo no humano es humano, y por lo tanto, humano=naturaleza)”. Así, en el mundo posthumano, todas las fronteras se convierten en “diferencias estéticas”, respaldadas por “sistemas morales arbitrarios” (2009).